Amistad y Santidad con el Sexo Opuesto
Stanley Templeton
Lima: RRI, 2023. 187 pp.
Reseña de Luis David Alberto Inga, Pastor de la Iglesia Evangélica Bautista Horeb – Huarmey (Perú) y estudiante de Teología del Seminario Bautista Horeb (Perú)
Cada nuevo año llega cargado de nuevas modas, cada vez más sensuales y provocativas, y con ello también tendencias a las cuales la juventud no se puede resistir, sea por falta de experiencia o por falta de instrucción. Por ello, Amistad y Santidad con el Sexo Opuesto (2023) de Stanley Templeton es un libro cuyo contenido es directamente aplicable al contexto actual. Sin embargo, sus raíces datan de varias décadas atrás, pues se forjó por medio de las enseñanzas impartidas en una iglesia local, donde ofrecía conceptos importantes acerca de una verdadera amistad en santidad. Estos últimos fueron desarrollándose en el corazón de un creyente que se convertiría en pastor con el pasar de los años.
Este libro es un estudio que viene acompañado con versículos bíblicos, ilustraciones gráficas y experiencias reales. Además, tiene el propósito de ayudar a desarrollar un trato correcto (de amistad en santidad) con el sexo opuesto. El autor se ha esforzado en presentar un material que conduzca a las personas a una buena relación con Dios y, por medio de ello, a una correcta relación con las personas, en especial con el sexo opuesto. En su desarrollo capta la atención de los lectores, para luego presentar a Cristo como Salvador del alma y del engaño del pecado.
En su introducción marca las diferencias que hay entre el contexto bíblico y el actual, como lo son el tiempo (del pasado al presente), avances y modernización (de lo antiguo a lo moderno), estilo de vida (de la vida rural a la vida urbana), estilo de trabajo, la cultura (de la oriental a la occidental) o religión y etnia (judío y gentil). Esto me parece interesante y necesario para discernir en los principios que son aplicables en el contexto actual.
Carencia de experiencia, instrucción bíblica, buenos ejemplos, buenos amigos, entre otros, son expuestos por el autor como factores que pueden perjudicar la vida de los jóvenes. Por lo tanto, es importante y de urgencia desarrollar el dominio propio y el arte del discernimiento ante los retos y peligros de la juventud.
El autor se ha esforzado en presentar un material que conduzca a las personas a una buena relación con Dios y, por medio de ello, a una correcta relación con las personas, en especial con el sexo opuesto.
En los tres primeros capítulos encontraremos ejemplos de estos últimos, así como tendencias mundanas (prácticas aisladas de la voluntad de Dios) que influyen negativamente en la vida de los jóvenes. Entonces, es sensato considerar el proceso correcto, ante los ojos de Dios, en el desarrollo de la amistad con miras al matrimonio. El libro ofrece una presentación escalonada de siete pasos en este proceso: 1) Conocidos, 2) Amistad ligera, 3) Amistad buena, 4) Amistad cercana, 5) Pareja reconocida, 6) Pareja declarada (novios), y 7) Boda (esposos).
“La hija que no tiene un padre que la escuche, encontrará a un joven que sí lo hará” (p. 64). El consejo de un padre piadoso (que respeta y se sujeta a la voluntad de Dios) es importante y semejante a una suave caricia del Señor. Si eres padre y reconoces que sueles equivocarte, al igual que los jóvenes y las señoritas, los capítulos cuatro, cinco y seis aportan ejemplos correctivos y pasos significativos que dar antes de comenzar una amistad especial con miras al matrimonio.
“La meta no es llegar hasta donde Dios permite, sino hasta donde Dios quiere” (p. 110). Si en algún momento te has preguntado ¿qué más se necesita para tener una buena relación de amistad con él o ella?, y deseas avanzar, pero sientes que por momentos retrocedes, necesitas aprender que hay “un orden divino” que respetar y tres pasos que te ayudarán a discernir acerca de la voluntad de Dios para tu vida. Por esto, los capítulos del siete al diez ofrecen mucho más para reflexionar, tal como lo menciona el autor cuando afirma que “el corazón del problema es el problema del corazón” (p. 172).
“No debes mantener una relación que te conduzca al matrimonio basando tu decisión en el sentimiento de pena” (p. 144). El qué y cómo hacer forman parte del diario vivir. Siempre habrá preguntas y situaciones que no podrás evadir. Algunas veces te será muy difícil actuar con sinceridad sobre todo cuando se trata de terminar una relación. ¡Escucha la voz del Espíritu! Y que Él produzca paz en el corazón de ambos, como indica el autor, así que te invito a reflexionar en lo que ofrecen los capítulos once y doce.
Si estás en oración y búsqueda de la persona “ideal”, el capítulo trece te invita a que te hagas la siguiente pregunta: ¿Y yo qué? Muchas veces el enfoque para encontrar al cónyuge es incorrecto y egoísta. Es más sabio buscar a la persona correcta (que tenga una buena relación con Dios) que a la perfecta, puesto que esta última no existe (solo Dios es perfecto). En relación con esto, el autor aconseja lo siguiente: “No busques la pareja perfecta, sino esfuérzate para ser la persona correcta” (p. 159).
Como te darás cuenta, este libro ofrece mucha información realmente relevante, pero esto no termina aún. El capítulo catorce ofrece valiosos consejos para señoritas, jóvenes y para todos, y que son aplicables dentro y fuera de la iglesia; por ejemplo: “Ya sea que una persona esté dentro del matrimonio o no, su enfoque siempre debe ser el mismo: servir al Señor” (p. 171). Al sumergirte en esta lectura y llegar a este punto te darás cuenta de que el autor tiene como fin principal que las relaciones personales e interpersonales glorifiquen a Dios. El matrimonio es una institución divina; por lo tanto, debe reflejar santidad. Pero, si todavía no entiendes bien qué significa tener una buena relación con Dios, el capítulo quince tiene un mensaje de amor y vida para ti.
Algunas veces te será muy difícil actuar con sinceridad sobre todo cuando se trata de terminar una relación. ¡Escucha la voz del Espíritu!
Si quieres saber más, el capítulo dieciséis te ofrece una guía ilustrada y ejemplos de importantes personajes bíblicos que enfrentaron situaciones difíciles en su trato con el sexo opuesto; tal vez te sientas identificado con alguno. Y, hasta en su última página, el autor no deja de mostrar su corazón pastoral, haciendo evidente, por medio de la lectura, su deseo de que los lectores sigan creciendo en santidad, para la gloria de Dios. Así que, en el capítulo diecisiete, recomienda una lista de libros para leer y crecer.
En conclusión, este libro comunica, directamente, acerca de la naturaleza pecaminosa del hombre y la imposibilidad de desarrollar una amistad con el sexo opuesto actuando fuera e independientemente de la voluntad de Dios. Además, motiva y guía a los jóvenes a profundizar en estos temas. Es una excelente herramienta de instrucción y edificación en las manos de jóvenes, padres, maestros, líderes espirituales, consejeros, pastores y a quien Dios decida ponérselo en las manos.
Agradezco al pastor Stanley por su devoción y entrega al Señor, por haber escrito este libro cuyo contenido está fielmente enriquecido con principios bíblicos, y porque entre sus páginas tuvo el corazón generoso para compartir momentos íntimos e importantes de su vida. Confieso que, en el recorrido por la página 165, unas lágrimas rodaron mis mejillas. Tal vez sea yo un pastor sentimental o tal vez, también, el pastor Stanley derramaba lágrimas cuando escribía esas líneas, tan llenas de sinceridad y amor en santidad, y yo percibí ese momento. ¡Tal vez!
Creo que el libro no solo cumple el propósito de ser una guía de preparación y desarrollo de relaciones en santidad entre sexos opuestos, sino también es un material que puede conducir a las personas al perdón y restauración entre amistades, padres e hijos y matrimonios. Para mí, esta obra ha resultado inspiradora y edificante; por ello, recomiendo su lectura, en especial para aquellos que enseñan en una iglesia local o en grupo de discipulado. Además, ofrece un contenido evangelístico intencional y motiva a los lectores con el reto de comenzar un estudio de investigación personal más profundo. Por último, no olviden que “el amor tiene que ser definido por la Palabra de Dios y no por nuestro corazón” (p. 48).

3 Responses
Estuvo excelente el comentario sobre el libro ya te acerca a lo que el autor desea
Que nuestro buen Dios continúe guiando tu ministerio como tu Padre le doy gracias al Altísimo por haber puesto su mirada en ti y escogido por ciervo suyo Camina con diligencia y se Luz en este tiempo de tinieblas DIOS TE BENDIGA SIEMPRE
Una reseña explícita del libro parte por parte y en orden , comentarios adecuados y concisos que inspiran su lectura.
Bendiciones Pastor Luis Alberto.
Dios siga guiando su ministerio.