El libro ¿Qué es la Teología Bíblica? se presenta así: «La Biblia cuenta una sola historia, una que comenzó en la creación, abarca nuestras vidas hoy, y continuará hasta el regreso de Cristo y más allá». Su autor, James Hamilton, obtuvo un ThM en Dallas Theological Seminary, y un PhD en The Southern Baptist Theologial Seminary y ha servido ministerialmente como pastor en diversas congregaciones. Además, se ha desarrollado por varios años como profesor de Teología Bíblica, por lo que ha generado muchos aportes académicos en el área de los estudios bíblicos y la capacitación teológica. Entre su producción, cuenta con diversos escritos, tanto libros como artículos que proveen aportes teológicos.
Hamilton, en su libro titulado ¿Qué es la Teología Bíblica?, se propone como objetivo trazar los supuestos que plasman los autores bíblicos para que, de esa forma, al entenderlos se pueda ver el mundo como realmente es. Para ello, el autor aborda cómo los autores bíblicos presentan la historia, los símbolos y la iglesia.
Los aspectos fuertes de esta obra son el uso de ilustraciones para explicar aspectos de la teología bíblica, síntesis del panorama bíblico redentor al entender el escenario y la progresión de la historia, y la relación que desarrolla para entender aspectos de la identidad de la iglesia.
En primer lugar, el autor aborda cómo los escritores bíblicos plasman la historia, ya que su perspectiva es la correcta, y no la cosmovisión separada de la verdad de Dios. Un primer punto de análisis es la trama de la historia, donde se observa el conflicto inicial que tiene que ver con la enemistad y la guerra de parte del enemigo para con Dios y sus hijos. Asimismo, analiza el escenario que se ve en Edén y otras situaciones que vivieron los siervos del Señor bajo la tensión del pecado. Por esto, el autor resalta que el tema que se encuentra en estos episodios de la trama es la gloria de Dios en la salvación a través del juicio.
En segundo lugar, el autor estudia la forma de usar símbolos por parte de los escritores bíblicos. En esta sección se explica que los símbolos usados en las Sagradas Escrituras tienen la función de resumir las profundas ideas en imágenes para que sean entendibles para la audiencia. En otras palabras, los símbolos son usados para sustituir un conjunto de ideas o cosas. Los símbolos se pueden resumir en imágenes, tipología y patrones. Las imágenes tienen la función de ilustrar aquellas ideas que a veces pueden ser consideradas abstractas. La tipología, cuya característica son la correspondencia en la historia y la progresividad, contribuyen en analizar los personajes o instituciones que concuerdan una con la otra y ver la progresión que hay entre el arquetipo y su cumplimiento final. Por último, los patrones tienen que ver con la relación temática, como puede ser tanto la redención observada en las fiestas de Israel como en el mensaje de los profetas.
En tercer lugar, analiza lo que dicen los autores bíblicos acerca de la Iglesia. Los escritos de los autores sobre la historia y simbolismo proveen un entendimiento acerca de la identidad de la Iglesia, acerca de sus enemigos a quienes se enfrenta, y cómo debería ser la conducta de vida piadosa del creyente hasta la venida de Cristo.
Por otro lado, cada sección abordada por el autor contribuye a entender la historia realmente desde el enfoque de la Escritura. El autor va desarrollando el marco en donde se lleva a cabo todo: la caída y la tensión con el pecado en la historia, la redención y la consumación de los tiempos. El tema central es Dios interviniendo en y a favor de su pueblo, pues Él muestra su gloria al salvar por medio de su juicio. Luego de entender este marco general, se continúa con la sección que explica qué son los símbolos. Esto contribuye a entender que los autores bíblicos ilustran verdades profundas por medio de imágenes, tipologías y patrones con el fin de entender aspectos de la historia de redención. Finalmente, el autor sustenta su tesis al usar aspectos de la simbología dentro del marco de la historia para resaltar la identidad de la iglesia y aspectos del futuro que experimentará. De esta manera, se puede profundizar en mayor grado el obrar de Dios para salvación por medio de su juicio.
El autor brinda una breve guía para entender la historia, el simbolismo y los patrones de la Biblia. Así, los aspectos fuertes de esta obra son el uso de ilustraciones para explicar aspectos de la teología bíblica, síntesis del panorama bíblico redentor al entender el escenario y la progresión de la historia, y la relación que desarrolla para entender aspectos de la identidad de la iglesia.
Es importante destacar que el autor usa ilustraciones para comunicar introductoriamente algún aspecto del tema abordado en su libro. Esto contribuye a que se puedan entender mejor los temas teológicos sobre la creación, el propósito de los símbolos, y su relación en la aplicación para entender la identidad de la iglesia. Para esto, el autor cita personajes de algunas obras literarias que permiten entender el punto al cual quiere llegar. Esto es similar a lo que los autores bíblicos hacen al plasmar imágenes o presentar tipologías. Este recurso me pareció provechoso para entender aspectos de la lectura.
Asimismo, se observa de manera provechosa que se haya iniciado planteando el escenario general en donde realmente inicia la tensión del pecado en la historia, porque es lo que los autores bíblicos revelan y es lo real en la historia, y no lo que la cosmovisión paganizada pueda plantear. El autor está comprometido en establecer, al igual que los autores bíblicos, que la historia se puede sintetizar en la creación, la caída, la redención y la restauración. Si su fin es plantear una guía y concluir en la salvación de Dios por medio del juicio, es un inicio correcto, porque resalta el marco en donde todo ellos se llevará a cabo.
Además, otro aspecto destacable de la obra es que la tesis que sostiene el autor realmente se entiende al conectar todos los puntos abordados, en especial en entender la identidad de la iglesia. Dios lleva a su pueblo en su gracia de un jardín a otro jardín, a los cielos nuevos y tierra nueva; es decir, Dios salva a los suyos. En la historia se observa su juicio y redención en diferentes aspectos, hasta llegar al punto máximo que es la cruz de Cristo, el personaje cuya sombra ha sido expresada de diferentes formas en el Antiguo Testamento, de manera que su gloria es expresada plenamente en la obra de redención. Y el empleo de la tipología y los símbolos permiten unir toda esa línea teológica que culmina en la redención del glorioso Señor.
Por su parte, un aspecto débil del libro consiste en que no necesariamente desarrolla estos puntos con mayor amplitud en el sentido de que es una obra bastante resumida para abordar un tema bastante amplio. Por ejemplo, un punto donde se podría haber abordado con mayor amplitud es el que versa sobre los símbolos, ilustraciones, tipología y patrones, motivos que creo son bastante enriquecedores para la teología bíblica.
En mi opinión, el autor cumple con su objetivo de trazar los supuestos que presentan los autores bíblicos para entender realmente cómo Dios presenta la historia. Las tres secciones se interrelacionan y son abordadas con exactitud, de manera que se puede fácilmente seguir el hilo conductor de la tesis. A pesar de la crítica realizada sobre la falta de desarrollo en los temas mencionados, este no deja de ser un libro adecuado, profundo e importante para entender la teología bíblica y llegar a la conclusión de que el tema central de la Escritura es la gloria de Dios en la salvación a través de su juicio.
Rodrigo Cayo Bejarano. Está casado con Angela y tienen un hijito por gracia de Dios. Es pastor de jóvenes en Ia IBC corregidor. Labora como director del Instituto Bíblico Ministerial de la IBC. Es maestro en seminarios. Ha obtenido un ThM en STLA con énfasis en Nuevo Testamento, es candidato al MDiv con Énfasis en Teología Bíblica y Exégesis griego-hebreo por SBTS, y es licenciado por la Usel en Teología práctica.

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